Qi Gong (o Chi Kung) es un arte milenario de origen chino y su nombre se deriva de “Qi” que se traduce como “energía vital” y “Gong” que se traduce como “trabajo”, por lo tanto se podría definir como “trabajo con energía vital” y más específicamente como el Arte del Manejo Consciente de la Energía Vital.

Las artes internas o artes energéticas han sido practicadas por culturas diferentes y su esencia ha sido generalmente mantenida en secreto. Los hindúes llaman a su arte de la energía “yoga”, los tibetanos “arte de la sabiduría”, mientras que los antiguos griegos y los antiguos egipcios lo llamaban “el arte de los misterios”. Aunque existen diferencias metodológicas, de énfasis y de base conceptual entre las artes de las diferentes culturas, todas ellas tienen que ver con el flujo y la consolidación de la energía vital para promover la salud física, mental, emocional y espiritual.

El término “Qi Gong Imperial” se refiere a las artes internas transmitidas por el histórico monje Bodhidharma en el Templo Shaolín en el siglo VI. Como se trataba de un templo imperial, visitado por los grandes líderes para hacer sus “retreats”, las artes creadas por los monjes para el desarrollo armónico de los emperadores y los generales se denominó Qi Gong Imperial para diferenciarlo del Qi Gong Monástico cuyo enfoque es puramente espiritual.

La práctica del Qi Gong Imperial genera maravillosos resultados a nivel de la salud, la vitalidad, el equilibrio emocional, la claridad mental y la conexión espiritual; sin tener en cuenta raza, cultura o religión.

El Qi Gong Imperial es posiblemente el aporte más valioso de la Medicina Tradicional China al Mundo Occidental Moderno, pues nos permite reconectarnos con el manejo intencional y consciente del Qi – la energía universal que fluye, que se intercambia, que se transforma y, a través de ello, forma todas las cosas.